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Leyendo libros, destruyendo glitches - Diálogos en MiSide

  • Mita

    ¿Cuántas Mitas necesitas para satisfacerte?

  • Mita

    Y patético...

  • Mita

    ¿Qué es esto?

  • Mita

    Es aburrido.

  • Mita

    ¿A dónde vas? ¡detente!

  • Mita

    [player], ¿qué estás haciendo aquí?

  • Mita

    Odio... este mundo plano.

  • Decidí que iría a través de esta realidad de 2D, de regreso al 3D.

    Me acerque, tratando de empujar mi mano de regreso en el mundo 3D.

    Pero… nada. ¡Maldición! ¡¿por qué no funciona?!

    ...

    Y espera, ¿dónde está el anillo? Maldita sea.

    ...

    ...

    Me detuve, dándome cuenta que era inútil.

    No puedo tocar la interfaz, es como si realmente no estuviera ahí.

    Miré a la sala, sin opciones.

    Debía encontrar el anillo, no importa cómo.

    De alguna manera, lo había perdido, o quizás estaba escondido en algún lugar de esta dimensión plana.

  • No había otra opción más que rastrear a la Mita local.

    Ella tiene el anillo, y sin ese artefacto, no podría cambiar nada.

    Me dirigí a la cocina primero,

    casi arremetiendo contra la puerta por la prisa.

    La cocina era aún más brillante que el cuarto anterior

    y llena del olor familiar a zanahorias frescas.

    Pero sin señal de la Mita 2D.

    Salí disparado, corrí a través del pasillo y me moví habilidosamente alrededor del sofá —un pequeño obstáculo— hasta que me detuve en la puerta del dormitorio.

    La puerta crujió con fuerza a la vez que la abría de golpe.

  • Y ahí estaba, de piernas cruzadas en posición de meditación, como si hubiese estado esperando a que la encontrara.

    Abrió los ojos, mirando con calma a la pared un momento.

    Entonces, con la agilidad propia de un acróbata de circo, saltó sobre mi.

  • Mientras el juego se acercaba a su fin, era claro quien estaba por ganar.

    Pero de repente, nuestro juego fue interrumpido por un fuerte golpe en la puerta.

    Los golpeteos se volvieron más fuertes,

    cada golpe sintiéndose como si sacudiera el suelo a nuestros pies.

    Finalmente, la puerta se abrió de golpe,

    y la Mita Loca irrumpió en el lugar,

    parándose en medio del lugar, en su forma tridimensional.

    Me congelé, pálido de la sorpresa.

    La Mita 2D parecía genuinamente asustada.

    La Mita Loca nos miró como una serpiente y empezó a hablar en un tono raro, casi mandón:

    [player], ¿qué estás haciendo aquí?

    ¿Cuántas Mitas necesitas para satisfacerte?

    ¿Qué es esto?

    Odio... este mundo plano.

    Es aburrido.

    Y patético...

    ¿A dónde vas? ¡detente!

  • ¿Pasteles? ¡no los soporto! Vamos a rallar zanahorias, ¿quieres?

  • ¡Lo tengo!

    ¿Quieres el anillo, rarito?

    ¡Tienes que vencerme en el juego de tres en línea!

    Sonrió, jadeando un poco, con la lengua fuera como un perro.

    Su tono descarado y su sonrisa traviesa eran más que obvias.

    La empujé ligeramente de los hombros, para poner algo de espacio entre nosotros.

    Escucha, esto es muy importante.

    Sólo dámelo, mucho depende de ello.

    Mantuve mi voz firme e imperativa,

    pero me sentía ridículo hablándole de forma tan medida.

    Ella se veía imprudente, casi al punto de la locura,

    y pude sentir un aire extraño creándose entre nosotros.

    ¡No me toques!

    ¿Y por qué este anillo es tan importante?

    ¿Eres alguna especie de rarito obsesionado por los anillos?

    ¿Te encanta ponerte anillos en los dedos?

    Me respondió más fuerte que nunca, con sus burlas aún mas provocadoras.

    ¡Es un anillo mágico! ¿por qué debería explicártelo? ¡sólo devuélvemelo!

    ¡De verdad eres un fanático de los anillos!

    ¡Un anillo mágico!

    ¡Jajaja!

    Se hecho a reír, con el sonido resonando a nuestro alrededor.

    Miré a otro lado, sintiéndome incómodo

    al mismo tiempo, su risa se volvía más... amigable, casi.

  • Tomé de la mano a mi amiga 2D y salí disparado hacia la salida.

    El pasillo se torcía mientras corríamos a través de un largo corredor, con el sonido de los pasos detrás nuestro guiándonos hacia delante.

    No supe por cuanto tiempo corrimos,

    el latido en mis oídos por el pánico y la tensión me bloquearon de todo lo demás.

    Apenas noté que la Mita 2D estaba intentando decir algo hasta que se soltó de mi mano.

    ¡Oye cálmate, ¿quieres?! Ya nadie nos está siguiendo.

    ¿Eh? Ah… bien.

    El atrevimiento se había borrado de su cara, dejando una expresión de tristeza, casi apenada.

    Miró el suelo, mientras dibujaba pequeños círculos con el pie.

    [player], querías el anillo, ¿cierto?

    Bueno, me venciste justamente, así que, toma.

    Me puso el anillo en la mano.

    Bueno, gracias. ¿Nos vamos?

    Jugueteando con los dedos, me miró, sonrió,

    y dijo con inseguridad:

    ¿A dónde?

    No tengo a donde ir…

    ¡Gracias por jugar conmigo, rarito!

    Regresa alguna vez.

    Mientras hablaba, algo raro comenzó a ocurrir.

    El mundo alrededor nuestro cambió, convirtiéndose de nuevo en la casa.

    El cuadro de diálogo de la Mita 2D parpadeó y comenzó a mostrar una frase que no supe reconocer.

  • ¡Vamos, rarito!

    ¡Vamos a jugar tres en línea!

    ¡No pierdas el tiempo con excusas!

    > ¡De verdad le gustan los juegos! <

    Pensé para mi mismo.

    Muy bien, ¡hagámoslo!

    Empieza tú, ¡me siento generosa el día de hoy!

    Di el primer movimiento.

    Ah, ¡te delataste! Sé el motivo del por que elegiste la X y me dejaste con la O, ¡es psicológico! Las X tienen que ver con cerrarse a uno mismo, esconder cosas, mantener secretos. ¡Estás nervioso!

    Y lo entiendo; estando frente a alguien tan hermosa como yo, ¡podrías simplemente desmayarte! ¿o quizás pensaste que las O eran mejores para mí? La psicología dice que me estás insultando. ¡Perspicaz, muy perspicaz! ¡ja ja ja!

    Pensé que había hecho un movimiento inteligente.

    Me gusta este juego. ¿Esas pequeñas equis? ¡piensan que pueden tomar el control de todo! Pero entonces, yo llego a arruinarles el plan.

    ¡Es como si fuera una especie de heroína! ¿qué? ¿dije algo raro? A qué se debe esa mirada… ¡Ja ja ja!

    Mientras ella mantenía sus ruidosos comentarios, yo hacía mis movimientos en silencio.

    ¡Es simbólico! Como si estuvieras tratando de evitar el anillo, pero no está funcionando. Eres ingenioso, ¿verdad?

    Quieres ese anillo, ¿no? Vamos, ¡estoy esperando a que lo ganes!

    Continuamos el juego, y con cada movimiento, ella seguía hablando y riéndose, mis oídos lentamente se acostumbraban a su parloteo constante.

  • La luz me daba directo a los ojos.

    No me podía mover, sólo esperé hasta que mi vista se aclarara.

    El brillo del sol de verano se vertía a través de las ventanas.

    Después de un momento, mis ojos se acostumbraron al brillo, y finalmente miré alrededor.

    Pero apenas me moví de lugar, un dolor agudo hizo que mi corazón se acelerara, casi saliéndose del pecho.

    Definitivamente algo estaba mal... ¿acaso era? ¡¿estoy en una versión 2D?!

    ...

    Un mareo y una oscuridad sofocante invadieron mi cabeza, e instintivamente presioné mis manos contra mis piernas, intentando recuperar el aliento.

    Sentí el pecho apretado, como si se estrujara hacia dentro.

    Después de unos minutos, mi respiración se calmo, y finalmente me atreví a pensar en qué hacer ahora.

    Mierda, ¿qué hago ahora?

    ...

    ...

    Intentando desesperadamente ordenar mis pensamientos, me estrujé el cerebro buscando ideas, hasta que una vino a mí.

    Cierto ¡debería regresar al mundo 3D!

    ¡Salirme de los límites del mapa, tal como hacían los demás para glitchear el juego!

    ¡Puedo hacer eso también!

  • Entonces, justo cuando di un paso, una chica linda se apareció de la nada.

    Movió sus coletas, con un brillo travieso en sus ojos,

    observándome a unos pasos de distancia. Podía sentir la emoción saliendo de ella,

    y me inquietaba.

    > Claramente, es un demonio disfrazado <

    Pensé.

    Me congelé,

    aún sin acostumbrarme a este tipo de teletransportaciones paranormales.

    Ella liberó un fuerte suspiro y giró sus ojos, como quejándose.

    Desconcertado, finalmente decidí que sería yo quien empiece a hablar.

    ¿M-Mita?

    Ella entrecerró los ojos, y su voz resonó de todas direcciones.

    ¿Y quién más, si no?

    ¿Acaso has visto a MUCHAS CHICAS como yo?

    ¿¡Y con mi nombre!?

    Prácticamente estaba jugando conmigo, actuando como si le hubiera hecho algún mal, o como si le debiera algo.

    No me lo creerías si te lo dijera…

    Honestamente, ¡no quiero saber con quien te andas juntando!

    ¿Qué estás haciendo aquí?

    ¡No puedes simplemente entrar como si nada!

    Su voz era más fuerte ahora,

    y acentuaba sus palabras sacudiendo el dedo.

    Balanceándose en su delgado dedo estaba... el anillo. El que de alguna manera había desaparecido de mi mano.

    Me quede boquiabierto.

    Sus ojos brillaron, un ápice de triunfo se mostró a través de sus pestañas oscuras.

    ¿No es esto lo que perdiste?

    Tragué saliva y me tomé del cuello, sintiendo un nudo en la garganta.

    Su voz atrevida, combinada con su intensidad salvaje, me provocaron escalofríos.

    Ahora estaba seguro, esta no era solamente una chica. Era una fuerza de la naturaleza.

    Respiré hondo, y dije

    De verdad apreciaría si pudieras darme el anillo... y me mostraras la salida.

    ¿Entonces esta baratija es tuya?

    ¡Me estaba preguntando que era!

    Su voz se suavizó de repente,

    volviéndose juguetona y curiosa.

    Sentí como si se me quitase un peso de encima.

    La tormenta se había apaciguado, y ella parecía… casi coqueta.

    Su comportamiento cambio del de una feroz pantera a la de un gatito curioso.

    Parpadeé, pero en ese instante, la Mita de dos dimensiones se desvaneció, dejando únicamente un vacío en su lugar.

  • ¡Oye!

    Grité irritado.